Cuatro señales de que tu plan estratégico se va a quedar en el PowerPoint
Pasé varios años en el mundo corporativo antes de dedicarme a esto, y vi pasar muchos planes estratégicos muy bien presentados. Algunos funcionaron. Otros se quedaron en la carpeta compartida. Con el tiempo aprendí a reconocer, desde las primeras semanas, cuáles iban para dónde.
1. Nadie sabe decir quién responde
Pregunta en tres áreas distintas quién es responsable del resultado principal del plan. Si recibes tres nombres distintos o ninguno, el plan todavía no tiene dueño.
2. Los indicadores miden actividad
«Hicimos doce talleres» es un dato. «El tiempo de respuesta bajó un veinte por ciento» es un resultado. Medir actividad da tranquilidad y casi nunca dice si algo cambió.
3. Las decisiones se toman lejos de quien ejecuta
Si cada ajuste necesita subir cuatro niveles para aprobarse, el plan avanza al ritmo del trámite y no al de la realidad.
4. Nadie quiere hablar de lo que no está funcionando
La más difícil. En equipos donde reconocer un problema tiene costo, los problemas se descubren tarde y salen caros. Un buen plan incluye espacios donde se pueda decir «esto no funciona» sin pagar por ello.
Qué hacer
No hace falta rehacer el plan. Hace falta una conversación honesta que ponga nombre a cada responsabilidad, cambie los indicadores por unos que midan resultados y acorte el camino de las decisiones. Suele tomar semanas, no meses.
Es parte de lo que hago con empresas y gobiernos: partir de un diagnóstico claro y acompañar a que lo diseñado funcione. Si quieres revisar el tuyo, conversemos.